Imagen aleatoria...!

Mad Men

Realmente, el poso que me queda después de esta primera temporada de Mad Men se parece mucho al que en su día dejaban cada una de la temporadas de la fenecida The Sopranos. La comparación no es gratuita, puesto que Mad Men viene de la mano de Matthew Weiner, uno de lo guionistas habituales en la serie de los muchachos de la mafia.
De hecho, Weiner se ganó un puesto como guionista de los Sorpano gracias a que David Chase en su día, vio el piloto que este hombre había escrito sobre los publicistas y su mundillo. Porque esos Mad Men del título no son otros que los que ocupaban sus puestos de trabajo como publicistas en pleno Madison Square del New York de los 60, con una sociedad americana en plena revolución económico-social.


Todas las tramas giran en torno al personaje principal, Don Draper, la cabeza pensante de la empresa, padre de familia y con un oscuro pasado que parece perseguirlo. A través de él, sus compañeros de trabajo, su mujer e hijos y sus clientes y amigos, la serie realiza una radiografía de los comportamientos sociales de la época. Esta fidelidad llega hasta el punto de que parte de la opinión publica americana de hoy en día, tache a la serie extremadamente machista. Desde luego, el papel que la mujer juega en la serie, es el mismo que tenían las mujeres de la época, limitarse a quedarse en casa cuidando de los hijos. Todo comportamiento que se saliera de este estándar era considerado como progresista y dañino para la moral social del momento. En mi opinión, la serie más que machista, es todo lo contrario, porque a través de este fiel reflejo del papel de la mujer en el mundo laboral y familiar, se hace una crítica a esa situación y se muestra que aunque hemos avanzado mucho, en algunos campos la cosa sigue igual que antes. En todo caso, pese a personajes femeninos destacables y con cierto peso argumental, como pueden ser la sin par Peggy Olsen (secretaria de Draper) o Betty Draper ( la sufrida mujer, madre y ama de casa y que ve pasar los días de su vida por delante de ella sin vuelta atrás) no hay duda de que es una serie donde el protagonismo lo llevan estos Mad Men, esos ejecutivos, con sus reuniones, sus trajes, sus copas y el omnipresente tabaco. El trepas chupapollas de Pete Campbel, sus colegas Kinsey, Cosgrove y Crane, o el, en apariencia, latin lover Salvatore Romano, son la fauna que pulula por las oficinas de la agencia de publicidad Sterling Cooper, buscando el reconocimiento del gran hombre, del Mad Men por excelencia, Mr Draper.

13 episodios conforman la primera temporada. Una tanda que conviene dosificar. No es serie esta para atracones, todo lo contrario. Conviene tomarsela con calma y asimilar cada ración con su debido tiempo, sin prisas, reflexionando, de la misma manera que lo harían nuestros protagonistas.
Un análisis en profundidad de este drama televisivo llevaría más tiempo del que, estoy seguro, querríais prestarme. Por lo tanto, me limito a despertar vuestra curiosidad por una serie a la que todavía no habíais prestado atención. Si eres seguidor de series como The Sopranos, Doctor en Alaska o A dos metros bajo tierra y estás acostumbrado a las tramas que se toman su tiempo y donde todo tiene su lugar y momento y la mayor parte de la acción está en lo que se dice más que en lo que pasa, no hay duda de que esta es tu serie. Si por el contrario lo que buscas es inmediatez y tramas ligeras que no llenen tu mente, creo que deberías aparcar a estos Mad Men hasta mejor momento.

Parece que la crítica ha conseguido poner la típica etiqueta de “la mejor serie que te estás perdiendo en estos momentos” y gracias a ello ya se anuncia una segunda temporada para el verano del 2008. No tengo yo muy claro si los buenos momentos vividos con la primera tandada pueden tener continuidad en una segunda etapa. Lo que es seguro es que a mi ya me tienen totalmente entregado. Sin duda, una de las mejores series para llenar el vacío dejado por la familia Soprano.

Por cierto, hasta el mismísimo Don Draper pediría un aumento de sueldo para el diseñador del cartel promocional de la serie. Imposible captar mejor en imágenes el espíritu de la serie. 100% Mad Men.

1 comentario

1 Deinos { 04.06.08 | 8:42 pm }

Enorme. 100% de acuerdo.
Si no has visto aún In treatment, deberías hacerlo. Pero seguramente ya la has visto.

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