Imagen aleatoria...!

Bob Dylan en Vigo

Robert estuvo aquí. Doy fe de ello. Nunca podré decir que soy un gran fan de Dylan. De hecho, de tener que quedarme con alguna parte de su carrera escogería sin dudarlo sus últimos discos, los del Dylan más crepuscular y pasado de vueltas. Con esto en mente, ayer acudí al concierto sin mucha ilusión y esperando ver a un buen grupo de músicos sobre el escenario más que con la idea de ver a una leyenda de la música rock. Mientras que la mayoría atesoraba  la idea de ver a un mito en vida, yo buscaba la más siniestra oportunidad de ser uno de los pocos elegidos que vio morir a Dylan sobre un escenario. Seamos realista, el hombre no es un portento físico y cada actuación puede ser la última.

Pocos minutos después de las 21:30, cinco personas salen al escenario seguidos de una suerte de chiquito de la calzada, de dudosos movimientos, ataviado con un sombrero gris y traje oscuro con raya blanca. Enseguida, todo sobre escena funciona como una maquinaria. Todos y cada uno de los movimientos están totalmente controlados. Con todo el mundo en sus puestos la música comienza y este es el momento donde el Dylan mortal desaparece y se transforma, por arte de magia, en un ser mítico que llena el escenario con su presencia y por supuesto con su música.

Las estériles discusiones sobre si toca de espadas, sobre que no se comunica con el público, etc… carecen de importancia para mi. Yo voy a escuchar a un músico y su banda, no a un pase de modelos. Impresionante lo bien que suenan y la precisión con la que todos se acoplan a las ordenes del maestro. Porque Dylan, ejerce sobre el escenario como un director de orquesta, poniendo y quitando, dirigiendo a sus músicos por los caminos que sólo su mente sabe desentrañar. Todos atentos a la más mínima señal del jefe que hace que la canción cambie de registro totalmente, para volver al inicio.

Normal que muchos de los seguidores clásicos salieran decepcionados por el concierto de ayer, porque Dylan se paso 2 horas deconstruyendo su música. De las canciones originales se quedaba simplemente con el concepto y nos ofrecía interminable jam sesions llenas de Rag time, swing, blues,  y lo más sorprendente, rock con muchos decibelios. Con su versión de Highway 61 parecía que los ZZ Top se habían subido al escenario para realizar un homenaje a Dylan, pero si mirabas bien el abuelo y los 5 músicos seguían allí, exprimiendo sus instrumentos al máximo, mientras que muchos entre el público nos preguntábamos como  un cuerpo tan fragil podía aguantar tanta caña.

En todo caso que nadie se lleve a engaño.  Dylan sigue siendo Dylan, pero el peso de los conciertos recae totalmente en ese pedazo de 5 músicos que tiene como banda de apoyo. Para mi, si en algún momento el maestro se hubiera ido del escenario y  sus músicos siguieran tocando, la cosa no habría cambiado un ápice. Kill your idols, que se suele decir.

Estoy seguro de que si el concierto se repitiera hoy, ninguna de las canciones sonarían de la misma manera, y el mismo Dylan habría seguido unas pautas musicales muy distintas a las de ayer.

Al final, el bueno de Robert salio vivo del intento. Me alegro por él. Al fin y al cabo, ayer, sobre el escenario, más que una leyenda y mito del rock, lo que pudimos ver fue a un gran músico, que sigue disfrutando tocando por el placer de hacer música y que por encima de todo se reinventa a si mismo en cada ocasión.

3 comentarios

1 alba { 30.06.08 | 12:27 am }

acudi.vivi.lo senti.me emocione.

Despues sali y me encontre a algunos colegas que tambien lo vieron y estaban decepcionados.No como yo.Segui euforica toda la noche,y todo el fin de semana.
La gente que pretendia encontrar?a un rockero que chillase sobre el escenario?a un hippie que nos contase sus penas?a un Bob que tocara sus miticas canciones y dejara con ello al publico feliz y contento?Todos sabiamos que eso no sucederia;y es mas,sinceramente me lo esperaba peor,pero me sorprendio gratamente.No hacen falta palabras de agradecimiento,ni de presentacion;pues su mirada nos dio a entender mucho mas de lo que entenderiamos con palabras.sin mas y a modo de despedida nos dejo felices con Like a Roling Stone.

especial mencion a la calidad de su banda.
35 € que merecieron la pena.

2 fredo { 30.06.08 | 12:18 pm }

eso de que cada concierto puede ser el ultimo… en un tipo que lleva sin parar de girar desde principios de los 90’s… no lo veo ni fragil ni nada por el estilo. no entiendo eso de morir sobre el escenario, en su caso. es flacucho y poca cosa, pero siempre ha estado sano. y aunque estoy de acuerdo con la critica en la mayoria de las cosas, si dylan no estuviese en el escenario tal vez la banda se transformaria en eso, en zz top. y zz top no son dylan.

3 Antonio { 30.06.08 | 12:22 pm }

Para mi lo mejor fue disfrutar de un espectaculo del mejor rocanroll, con excelentes canciones y una banda impresionante. Dylan fue la voz cantante y el director de orquesta. Sus versiones de Highway 61 y Like a rolling stone, fueron la guinda a un concierto donde por encima de todo, incluso por encima del propio Dylan, estuvo simple y llanamente la música.

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