The New Yorker plagia a Kirby
Efectivamente, el New Yorker, una de las publicaciones de referencia de la ilustración en los USA, acaba de encontrarse con una denuncia por plagio de una página de Jack Kirby (aunque quizás sea homenaje o taquiones, vosotros decidís). Así escrita la noticia suena bastante amarillista, lo reconozco, y lo cierto es que no es tan grave la cosa. Os pongo en antecedentes.
Resulta que el New Yorker publicó en su número del 12 de mayo pasado un dibujo de Harry Bliss … un ejemplar de la revista llegó a manos de Thomas Lammers, profesor de la Universidad de Oshkosh, de Wisconsin (Diossss, me encanta la sonoridad de algunos nombres de los USA), al que aquella imagen sonaba de algo. Lammers fue tirando del hilo hasta llegar a la obra de Jack El Rey Kirby. ¿Resultado? Demanda al canto, que por algo estamos hablando de los Estados Unidos, donde el deporte nacional es denunciar a quien sea por lo que sea (¿por qué si no creéis que tienen tantas series de abogados en la televisión?).
Hay que reconocer, en honor a la verdad, que el New Yorker no ha tratado de escurrir el bulto en ningún momento, que Bliss ha reconocido haberse inspirado en Kirby y haber cometido un error al no incluir en su obra el famoso latiguillo ‘after Kirby’ (que se podría traducir como ‘inspirado en Kirby’). Han rectificado y ahora sólo queda que el proceso siga su curso y muera de muerte natural. Pero mi parte ‘pijamera’ (que la tengo, desde luego) se alegra de ver que el New Yorker se inspira en la obra de uno de los más grandes dibujantes de superhéroes. Eso no hace sino constatar algo que muchos sabíamos desde hace tiempo… ¡Kirby Rules!






1 comentario
Homenage… se dice homenage
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